LA DEMANDA DE TRANSPORTE MARÍTIMO DE MERCANCÍAS CRECERÁ UN 60% HASTA 2050

 

El tráfico de contenedores, en cambio, será muy sólido durante los próximos 40 años gracias a su estrecho vínculo con el crecimiento del PIB mundial. La consultora marítima calcula que los contenedores crecerán un 3,2% anual hasta 2030 para luego bajar un poco el ritmo (2,1%) hasta 2050. En términos de tráfico global de contenedores, el crecimiento será del 2,6% anual hasta 2050, muy parejo al 2,4% del PIB mundial.

En lo que respecta a los graneles, el comportamiento general será de aumentos medios (1,8% anual en términos de toneladas-kilómetro) durante los próximos 20 años, para luego caer hasta el 0,6% anual hasta 2050. Los tráficos crecerán mucho en granos y cereales, moderadamente en minerales y caerán el carbón. Asimismo, GNV GL prevé una caída de las prospecciones de gas y de petróleo en al mar, aunque el despegue de los campos eólicos marítimos compensará parte de la caída de la actividad.

Por zonas geográficas, el transporte marítimo de mercancías seguirá creciendo a buen ritmo en Asia, sobre todo en tráficos intraregionales relacionados con productos energéticos. El desarrollo económico e industrial de la región llevará a un aumento significativo del transporte marítimo de gas, graneles y contenedores en China, India, el Sudeste Asiático en general y el África Subsahariana. Solo Oriente Medio será capaz de mantener el nivel de exportaciones de petróleo, que bajarán en el resto de regiones, mientras que la caída de las exportaciones de carbón serán en todo el mundo.

La flota mundial crece, pero a menor ritmo

El crecimiento de la flota mundial de buques estará condicionada por dos factores: la progresiva concentración en un grupo reducido de navieras y el constante aumento del tamaño de los buques, dos factores que unidos a la digitalización del sector y a una mejor tasa de utilización limitará la incorporación de nuevos buques.

Medido en Tonelaje de Peso Muerto (DWT), la flota de petroleros caerá un 20% hasta 2050, siendo la mayor parte de la caída a partir de 2030, cuando la demanda de petróleo comenzará a caer. Los graneleros, en cambio, registrarán un aumento moderado, según DNV GL, de alrededor del 50%, mientras que los portacontenedores y los gaseros serán las grandes estrellas de la construcción naval con un incremento de la flota de al menos el 150%.

En cuanto al tipo de propulsión, la consultora calcula que en 2050 el 47% de la flota utilizará productos derivados del petróleo para propulsarse, mientras que el uso del gas (en especial GNL) crecerá significativamente y alcanzará ya el 32% de la flota. El 21% restante de la energía procederá de fuentes neutras como la electricidad y el biofuel. Asimismo, la mejora de la eficiencia energética y de las operaciones permitirá reducir en un 35%-40% el uso de combustible por tonelada-kilómetro.