Las grúas de Guixar estrenan por Navidad una iluminación dirigida a reforzar la seguridad marítima

 

Son contados los accidentes e incidentes registrados por la actividad de esta gigantesca maquinaria manejada por operarios específicamente formados, salvo las puntuales caídas o desplazamiento de contenedores. Más habitual es que acaben víctimas de sucesos provocados por terceros, como el ferry que embistió contra una del puerto de Barcelona a finales del pasado octubre. Pero ninguno de estos precedentes influyeron en la actuación realizada por Termavi en sus equipos, sino por estar convencida de que facilitará las maniobras de los buques durante las madrugadas.

De momento, el cambio se ha aplicado en cinco de la seis, dejando el previsto en la más antigua para más adelante. Consistió en aumentar el entramado de luces incluido de fábrica y su sustitución por las de tecnología LED. "El gasto en esta instalación se amortizará de sobra con el ahorro energético", admiten los directivos del recinto de la filial del Grupo Davila, insistiendo en que el verdadero beneficio es "la seguridad".

Hasta ahora Termavi solo iluminaba estas estructuras por las fiestas navideñas y con una actuación estándar. Así los vigueses tomaron con normalidad la imagen nocturna que ofrece estos días la terminal de Guixar. Los directivos de la concesionaria optaron por estrenar las nuevas luces de sus grúas a la misma hora que se conectaban las de la ciudad por aprovechar la repercusión del alumbrado urbano, aunque a diferencia de este, las de los muelles lucirán las 365 noches del año.

La "idea" surgió, apuntan desde Termavi, por una recomendación de la Corporación de Prácticos del Vigo. La directiva de este colectivo argumentó la conveniencia de resaltar de la noche la presencia de las grúas para mayor seguridad en las operaciones de los buques en esta línea de atraque. "Para los prácticos es muy importante contar con una referencia en Guixar, sobre todo en las noches de niebla", justifican responsables del recinto.

Esta clase de equipamientos en los muelles se rigen también por normas de la Autoridad Portuaria, como la que obliga a levantarlas al finalizar las operaciones. En cambio, la iluminación durante el tiempo de inactividad, es una decisión libre del concesionario. Para Bernardo Rodríguez, experto en temas de seguridad marítima, "todo lo que sea reforzar la visualización de noche en los muelles bienvenido sea porque aquí es donde se concentra la mejora". Respeto a que pueda convertirse en una referencia visual para el tráfico marítimo de la ría, a su jucio "sería mucho decir". "Para esto ya están los faros y las balizas. Otra cosa es que los navegantes habituales acaben habituándose a ellas como una guía más", concluye.